Escoliosis degenerativa del adulto
También se conoce como escoliosis de novo.
La escoliosis degenerativa del adulto es una deformidad de la columna que aparece como consecuencia del desgaste progresivo de los discos intervertebrales, articulaciones facetarias, ligamentos y estructuras que estabilizan la columna.
A diferencia de la escoliosis idiopática, que aparece durante el crecimiento, la escoliosis degenerativa se desarrolla durante la vida adulta.
Generalmente aparece después de los 50 años.
¿Por qué aparece?
Con el paso del tiempo, los discos intervertebrales pueden perder altura.
Este desgaste no siempre ocurre de manera simétrica.
Cuando un lado del disco se deteriora más que el otro, la columna puede comenzar a inclinarse.
Al mismo tiempo pueden aparecer:
- Artrosis facetaria.
- Rotación vertebral.
- Deslizamiento lateral de las vértebras.
- Estenosis del canal lumbar.
- Compresión de raíces nerviosas.
- Pérdida de lordosis lumbar.
- Alteraciones del balance sagital.
Síntomas
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Dolor lumbar.
- Dolor en glúteos.
- Ciática.
- Hormigueo.
- Debilidad.
- Cansancio al caminar.
- Dificultad para permanecer de pie.
- Sensación de inclinarse hacia adelante.
- Pérdida de estatura.
- Alteraciones del equilibrio.
¿Por qué el paciente se inclina hacia adelante?
Una de las características más importantes de la deformidad del adulto es la pérdida del balance sagital. La columna lumbar normalmente tiene una curvatura llamada lordosis. Esta lordosis ayuda a mantener el cuerpo equilibrado sobre la pelvis. Cuando se pierde, el cuerpo puede desplazarse hacia adelante.
Para compensarlo, el paciente puede:
- Inclinar la pelvis hacia atrás.
- Flexionar las rodillas.
- Extender las caderas.
- Modificar la posición del tórax.
Estos mecanismos requieren mayor gasto de energía. Por eso algunos pacientes sienten cansancio al caminar o permanecer de pie.
Importancia del balance sagital
Actualmente sabemos que no basta con medir la escoliosis en una radiografía frontal.
Es necesario analizar la relación entre:
- Columna.
- Pelvis.
- Caderas.
- Extremidades inferiores.
Entre los parámetros utilizados se encuentran:
- Incidencia pélvica.
- Pendiente sacra.
- Inclinación pélvica.
- Lordosis lumbar.
- Desajuste entre incidencia pélvica y lordosis lumbar.
- Eje vertical sagital.
Clasificación de Roussouly
La clasificación de Roussouly describe diferentes tipos de alineación sagital normal. Cada persona tiene una anatomía diferente. No todas las columnas necesitan la misma cantidad de lordosis.
Comprender la morfología individual puede ayudar a planificar reconstrucciones más fisiológicas.
El objetivo no es aplicar una fórmula idéntica a todos los pacientes. El objetivo es reconstruir una columna que respete, en la medida de lo posible, la anatomía y necesidades individuales.
Diagnóstico
La valoración puede incluir:
- Historia clínica.
- Exploración neurológica.
- Radiografías panorámicas de pie.
- Radiografías dinámicas.
- Resonancia magnética.
- Tomografía.
- Evaluación de calidad ósea.
También es importante analizar:
- Edad.
- Fragilidad.
- Osteoporosis.
- Sarcopenia.
- Enfermedades médicas.
- Cirugías previas.
- Expectativas del paciente.
Tratamiento
La cirugía puede considerarse cuando existe:
- Dolor incapacitante.
- Compresión neurológica.
- Dificultad progresiva para caminar.
- Deformidad progresiva.
- Pérdida importante del balance.
- Fracaso del tratamiento conservador.
- Deterioro significativo de la calidad de vida.
Dependiendo del problema pueden utilizarse:
- Descompresión neurológica.
- TLIF.
- ALIF.
- LLIF.
- Fusión vertebral.
- Osteotomías.
- Fijación lumbopélvica.
- Cirugía mínimamente invasiva.
- Cirugía reconstructiva compleja.
La cirugía debe individualizarse.
No todos los pacientes con escoliosis degenerativa necesitan una reconstrucción extensa. Algunos pueden beneficiarse de tratamientos limitados. Otros requieren correcciones más complejas.
La experiencia consiste en identificar qué tratamiento necesita realmente cada paciente.