Escoliosis congénita
La escoliosis congénita se produce como consecuencia de una alteración en la formación o segmentación de una o más vértebras durante el desarrollo embrionario.
El niño nace con esta alteración. Sin embargo, la deformidad puede no ser evidente inmediatamente.
En algunos pacientes se detecta durante los primeros meses de vida. En otros, aparece cuando el crecimiento hace que la deformidad se vuelva más visible.
¿Qué tipos de malformaciones pueden existir?
Defectos de formación
Una parte de la vértebra no se desarrolla completamente. El ejemplo más conocido es la hemivértebra.
Defectos de segmentación
Dos o más vértebras permanecen unidas parcialmente durante el crecimiento. Un ejemplo es la barra congénita.
Defectos mixtos
Pueden existir alteraciones de formación y segmentación al mismo tiempo. Algunas combinaciones presentan mayor riesgo de progresión.
¿Todas las escoliosis congénitas progresan?
No. Algunas permanecen prácticamente estables. Otras pueden progresar lentamente.
Algunas deformidades pueden aumentar rápidamente durante el crecimiento.
El comportamiento depende de:
- Tipo de malformación.
- Localización.
- Número de vértebras afectadas.
- Potencial de crecimiento.
- Presencia de barras congénitas.
- Existencia de deformidad compensatoria.
¿Puede haber otros órganos afectados?
Sí. Las alteraciones congénitas de la columna pueden asociarse a anomalías de otros órganos.
Por este motivo, dependiendo del caso, puede ser necesario estudiar:
- Médula espinal.
- Riñones.
- Corazón.
- Aparato respiratorio
Estudios y tratamiento
Estudios necesarios
Pueden incluir:
- Radiografías panorámicas.
- Tomografía tridimensional.
- Resonancia magnética.
- Estudios renales.
- Valoración cardiológica.
Tratamiento
Puede incluir:
- Observación.
- Seguimiento radiográfico.
- Fusión limitada.
- Hemiepifisiodesis.
- Resección de hemivértebra.
- Técnicas de crecimiento.
- Cirugía reconstructiva.
El tratamiento depende completamente del tipo de malformación y de su riesgo de progresión.